¿Llevas semanas o incluso meses lidiando con un dolor persistente en el hombro, rodilla o tobillo que no mejora con tratamientos convencionales?
¿Te han diagnosticado una tendinitis crónica, una rotura fibrilar mal curada o una fascitis plantar que limita tu día a día?
Qué es la Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI)
La Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) es una técnica de fisioterapia invasiva que utiliza una corriente galvánica a diferentes intensidades para estimular la regeneración de tejidos lesionados. A diferencia de métodos tradicionales que solo alivian síntomas, la EPI actúa directamente en el foco del problema, reactivando los procesos biológicos de curación que el cuerpo, por diversas razones, no ha podido completar.
¿Cómo funciona la EPI en Clínica Alhóndiga?
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1. Ecografía de alta precisión.
Antes de aplicar la técnica, localizamos la zona exacta de la lesión mediante un ecógrafo de última generación. Esto nos permite trabajar con milimétrica exactitud, evitando dañar tejidos sanos. -
2. Aguja especializada.
Utilizamos una aguja estéril y ultrafina (similar a las de acupuntura) para llegar al tejido dañado. - 3. Corriente galvánica controlada.Aplicamos una corriente eléctrica que genera una reacción bioquímica localizada, eliminando fibras de colágeno degradadas y activando la producción de nuevas células. A través de la hormona inflamasoma, activamos una reacción inflamatoria controlada para producir una reactivación en la curación del tejido.
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4. Efecto fibrolítico.
La electrólisis percutánea intratisular (EPI) ecoguiada es una técnica avanzada de fisioterapia invasiva que, aplicada correctamente, permite romper adherencias y liberar estructuras que han quedado fijadas tras una lesión.
Por ejemplo, cuando un paciente sufre una rotura del músculo semitendinoso (uno de los isquiotibiales), puede formarse una cicatriz en la zona de la lesión. Este músculo termina justo por encima del nervio ciático, y si no se realiza una recuperación adecuada o la persona pasa muchas horas sentada, puede aparecer fibrosis. Esta fibrosis provoca adherencias entre la cicatriz y el nervio ciático, dificultando su movilidad y generando dolor o síntomas neurales. Gracias a la electrólisis ecoguiada, junto al efecto mecánico de la aguja, podemos provocar una ruptura controlada de los planos fibrosados, liberando las adherencias y permitiendo que el nervio ciático se movilice correctamente de nuevo.
El resultado suele ser muy positivo, con una mejora rápida de los síntomas. En muchos casos, el cambio es espectacular, especialmente cuando la fibrosis estaba limitando la función y generando dolor persistente. Este proceso, conocido como «lisis selectiva», no solo reduce la inflamación crónica, sino que también restaura la elasticidad y fuerza del tejido. En palabras simples: la EPI «reinicia» el proceso de curación que estaba estancado.
¿Por qué confiar en nosotros?
Evaluación integral:
No nos limitamos a tu lesión; analizamos tu caso en profundidad y evitamos recaídas.
Tecnología de vanguardia:
Usamos ecógrafos para máxima precisión.
Seguimiento post-tratamiento:
Te entregamos ejercicios y pautas que son absolutamente clave para la recuperación de la lesión.
Tratamiento EPI en Clínica Alhóndiga
El tratamiento con EPI (Electrólisis Percutánea Intratisular) nos ha dado resultados realmente emocionantes en pacientes con lesiones musculares, tendinosas o adherencias. Sin embargo, es importante entender que la EPI no es una técnica que deba utilizarse sin criterio clínico, sino que requiere un análisis individualizado de cada caso.
Saber cuándo aplicar la EPI y en qué situaciones tiene mayores posibilidades de generar un efecto positivo en la recuperación es clave para garantizar su eficacia. Esta capacidad de decisión se adquiere con experiencia clínica y formación continuada en fisioterapia invasiva y en el uso de técnicas ecoguiadas.
En nuestra clínica, creemos firmemente que la individualización del tratamiento es la base de cualquier terapia efectiva. Cada paciente es diferente y cada lesión también lo es. Por eso, antes de aplicar la EPI, realizamos una valoración detallada para determinar si esta herramienta es la más adecuada para su recuperación.
EPI ecoguiada
- Identificar microrroturas invisibles en ecografías convencionales.
- Tratar zonas críticas como el tendón del psoas o la cápsula articular del hombro sin dañar vasos sanguíneos o nervios.
- Monitorizar en tiempo real la reacción del tejido a la corriente galvánica.
Casos de éxito
- Un corredor con fascitis plantar crónica recuperó la capacidad de entrenar en 6 semanas.
- Una paciente con síndrome del túnel carpiano evitó la cirugía gracias a 2 sesiones de EPI
- Muchos pacientes han podido retomar la actividad del tenis o el pádel gracias a ciclos de EPI combinados con una buena gestión de la carga y adaptación de las necesidades específicas.
Cuáles son las patologías más comunes que tratamos con fisioterapia EPI
La EPI es versátil y efectiva para múltiples condiciones. Estas son las más frecuentes en nuestra clínica de fisioterapia en Bilbao:
Lesiones musculares
Roturas agudas/crónicas:
Recupera la elasticidad en gemelos, isquiotibiales o cuádriceps.
Fibrosis postquirúrgicas:
Elimina adherencias provocadas por cirugías previas.
Problemas de cadera
Pinzamiento femoroacetabular:
Reduce el choque entre fémur y pelvis.
Tendinopatías de peroneos:
Ideal para corredores o bailarines.
Lesiones de tobillo
Esguinces grado II-III:
Regenera ligamentos como el peroneoastragalino anterior.
Tendón de Aquiles:
Hombro doloroso
Manguito rotador:
Trata tendones supraespinoso o infraespinoso sin infiltraciones.
Capsulitis adhesiva:
Combate la rigidez.
Tendinopatías recalcitrantes
Tendón rotuliano (rodilla del saltador):
Recupera la capacidad de salto.
Tendón de Aquiles:
Elimina la inflamación crónica en corredores.
Neuropatías Compresivas
Túnel carpiano:
Descomprime el nervio mediano sin cirugía.
Cistalgia:
Libera el nervio ciático atrapado en la cadera.
Lesiones de Columna
Hernias discales lumbares:
Reduce la compresión nerviosa.
Recomendaciones después de una sesión de EPI
- Reposo relativo las primeras 48 horas. Evita cargar peso o hacer deporte.
- Hidratación y nutrición. Bebe 2 litros de agua diarios para eliminar toxinas liberadas durante la sesión. Aumenta el consumo de proteínas (huevo, pescado) y vitamina C (kiwi, pimiento) para favorecer la síntesis de colágeno.
- Ejercicio pautado. Ten en cuenta que vas a tener que colaborar. En 72 horas, inicia ejercicios excéntricos guiados por tu fisioterapeuta.
- Evita antiinflamatorios. La inflamación controlada es parte del proceso de curación. Consulta con nosotros antes de tomar medicación.
- Asiste a todas las sesiones programadas. La EPI suele requerir entre 3 y 6 sesiones, según la gravedad. La constancia es clave.